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VAQ: el secreto del nuevo Seat León Cupra

Según la información que nos llega desde Autopista.es :

No es un deportivo más. El nuevo Seat León Cupra pulverizó en marzo los tiempos de un tracción delantera en Nürburgring. Y además lo hizo como coche de serie, al que únicamente Seat montó un pack Performance, que cualquier cliente puede pedir en concesionario y que incluye sólo neumáticos Michelin Pilot Cup 2 de mayor rendimiento (no, no son “slicks” de competición) y frenos sobredimensionados Brembo. En el Infierno Verde bajó por primera vez de los 8 segundos (7,58”:04), recortando en nada menos que 10 segundos los mejores tiempos anteriores, registrados por un Renault Mégane R26R hasta con jaula de seguridad o ventanas de policarbonato y, más recientemente, un Mégane RS Trophy.

 

La hazaña, obtenida al volante por el piloto español Jordi Gené, da una idea del gran deportivo que ha desarrollado Seat. Un chasis muy ligero, una puesta a punto muy acertada y un gran motor 2.0 TSI (aquí en su versión superior de280 CV, aunque también se vende con una “inferior” de 265) son clave de su éxito. Pero hacía falta algo más… y llega la electrónica.

 

El gran secreto así que esconde Seat para su nuevo León Cupra se llama VAQ. Al renunciar (de momento) a la tracción total, era prioritario para la marca española gestionar muy bien la motricidad de cara a ganar segundos extra. Así que se ha echado mano en el grupo Volkswagen de un autoblocante activo denominado, como hemos dicho, VAQ. Pero, ¿qué es en realidad?

 

Profundicemos un poco más. El diferencial VAQ no es así un autoblocante mecánico como el del Opel Astra OPC, el Renault Mégane con chasis Cup o el Torsen del nuevo Peugeot RCZ R. Es, en la práctica, el mismo sistema que hoy por hoy sólo ha montado antes en todo el grupo alemán el Volkswagen Golf GTI con pack Performance. Pero, aquí en Seat, es de serie. Olvídate por tanto también de que sea el “artificial” sistema XDS integrado en el ESP que ya montan muchos modelos del consorcio germano y que únicamente aplican intervenciones selectivas de frenos.

 

Para entendernos, básicamente, el autoblocante VAQ no es ni más (ni menos) que un diferencial tipo Haldex como el empleado en el grupo para repartir la tracción total en los modelos con motor transversal, pero cruzado esta vez entre las ruedas delanteras para gestionar el par entre el mismo eje. Con él no es que el nuevo Seat León Cupra no pierda rueda, porque con tanta potencia, la pierde. Pero sorprende lo bien que gestiona esas ausencias de agarre, sobre todo en un modo Cupra más deportivo.

 

De actuación hidráulica y una regulación electrónica siempre tarada al ataque para buscar ese mínimo resquicio de adherencia al que “agarrarse” para permitir que el León Cupra salga disparado (y tan bueno es que casi pasa desapercibido en la conducción), sus discos de embrague se abren o cierran en función del agarre de cada rueda, pudiendo pasar hasta el 100% de par a una sola. Y lo mejor es que, junto a sus otras bien configuradas ayudas electrónicas, ni padeces en él los habituales rebotes de dirección, ni interrupciones de potencia.

 

Ante los emuladores electrónicos por ESP, otra ventaja es que el diferencial VAQ trabaja también en retención, además de liberar a su vez a los frenos. En definitiva, Seat ha empleado un gran recurso para mejorar la agilidad y la tracción de su Seat León Cupra. Para que termines de entender la importancia de su funcionamiento, únicamente te aportaré un dato más: sólo con él, es decir montando su Pack Performance, el VW Golf GTI fue capaz de mejorar en 8 segundos su registro en Nürburgring.